¿Por qué se extienden las noticias falsas?

La cara mate del papel de aluminio contamina los alimentos, las ventanas de PVC aíslan más que las de aluminio, el aluminio en los desodorantes puede provocar cáncer… ¿Te suena alguna de estas afirmaciones? ¿Crees que son ciertas?

Existe una gran cantidad de información falsa, errónea o inexacta, que cuando se relaciona con la salud, causa gran confusión y alarma. Se desconoce quién la lanza o el motivo por el que se hace, pudiendo ser  implemente por la curiosidad de crear una bola y ver hasta dónde puede llegar. Además de este posible “momento de gloria”, es muy probable que exista una razón económica, como sería generar tráfico (muchas páginas viven de los clics); desprestigiar a un tercero; analizar el público que se ha hecho eco de la noticia (con fines publicitarios)…

noticias falsas sobre el aluminio

En muchos casos, estas informaciones se asocian con estudios científicos, confiriéndoles una autenticidad que contribuye a su veloz divulgación, por lo que los profesionales u organismos aludidos se ven obligados a desmentirlas.

Así ocurrió en el caso de la Universidad John Hopkins de Baltimore (EEUU), a quienes se les atribuyó un estudio que afirmaba que ,al calentar o congelar envases, se producía la liberación de dioxinas perjudiciales para la salud.

El problema de estos bulos es que se difunden en cadena con rapidez, por medios electrónicos, creyendo que proceden de fuentes fiables. Tienen un gran impacto en las redes sociales, y si bien no suelen tener fines lucrativos, pueden resultar muy destructivos.

Contenido de los bulos más extendidos

Reconocer si una información está amañada, es muy complicado. De hecho, según un estudio de la Asociación de Internautas, el 70% de los internautas no saben distinguir entre una información veraz y un bulo. Esto explica la rapidez de la propagación: el tema resulta importante e interesante, hay confianza en la información, en de quién proviene (contactos) y ofrece credibilidad, por lo que se desea compartir inmediatamente con los que nos rodean.

El tema de la salud, al ser un tema complejo que nos preocupa a todos, se convierte en el caldo de cultivo ideal para la propagación de este tipo de desinformaciones, dando incluso lugar a la creación de organismos que se dedican a combatir los bulos relacionados con la salud en internet, identificando y desmontando falsas noticias, o creando hashtags como #saludsinbulos.

Por eso la mayoría de las mentiras y verdades sobre el aluminio que circulan, se relacionan con posibles efectos perjudiciales sobre nuestra salud.

Los 11 bulos más extendidos sobre el aluminio

Sobre el aluminio han circulado muchos y muy variados, así que seguramente alguno de los que te contamos, no te resultará extraño. Veamos los 11 bulos que más han circulado en internet relacionados con el aluminio.
¡Ahí van!:

  1. Los productos reciclados son de peor calidad.
  2. Reciclar contamina más.
  3. La actividad industrial hace que los alimentos contengan aluminio.
  4. Las ventanas de PVC consiguen un mayor ahorro energético.
  5. El cuerpo no puede expulsar el aluminio.
  6. El papel de aluminio y las latas de aluminio contaminan los alimentos.
  7. Cocinar con papel de aluminio es nocivo.
  8. La cara mate del papel de aluminio contamina los alimentos.
  9. Cocinar con ollas o sartenes de aluminio es nocivo.
  10. El aluminio provoca enfermedades como Alzheimer o el autismo.
  11. Los desodorantes y antitranspirantes con aluminio son perjudiciales.

¿Te suena alguno? Te invitamos a descubrir lo que tienen, o no, de cierto.

Sigue leyendo:

1. Mentiras y verdades sobre el aluminio: los productos reciclados son de peor calidad

Absolutamente incierto, es un argumento esgrimido como excusa por aquellos que no desean reciclar, es más, precisamente una de las cualidades de algunos productos, como el aluminio, es que son materiales infinitamente reciclables sin perder ninguna de sus propiedades; a lo que se suma el ahorro en recursos y energía que conlleva reciclar.

En el caso de las latas, por ejemplo, tras pasar por el reciclado, se convierten en bobinas de aluminio con las que se pueden fabricar nuevas latas de bebidas o conserva, u otros productos (carrocería, llantas bicicletas…)

2. Mentiras y verdades sobre el aluminio: reciclar contamina más

Nada más lejos de la realidad, especialmente si tenemos en cuenta la cantidad de residuos que produce el ser humano. Cuando reciclamos, estamos cuidando el planeta y siendo responsables socialmente, puesto que:

1) Al reciclar hay un menor de consumo de energía, porque se reduce la
extracción, transporte y elaboración de nuevas materias primas. Es decir, de los
recursos naturales existentes.

2) Al haber menor consumo de energía, se emite menos CO2 a la atmósfera.

3) Se crean y mantienen puestos de trabajos necesarios en el proceso de
reciclaje.

reciclar latas aluminio

Las consecuencias si no se reciclase, serían nefastas, sobre todo en estos momentos en que nos enfrentamos a retos como el cambio climático: no habría espacio para tratar todos los residuos que generamos, escasearían los productos que consumimos a diario, desaparecerían recursos naturales, aumentaría la deforestación de bosques y reservas naturales, …

La fabricación de productos reciclados aporta muchos más beneficios, que si se elaborasen desde cero. Solo con los envases domésticos que se reciclaron en España durante el año 2018, se produjo un ahorro de 1,45 millones de toneladas de materias primas y una reducción de la emisión de 1,6 millones de CO2 a la atmósfera.

3. Mentiras y verdades sobre el aluminio: la actividad industrial hace que los
alimentos contengan aluminio

Es incierto. El aluminio es un metal con tanta presencia en el medio ambiente, que se podría decir que está en la mayoría de alimentos. Está incluso en el agua, aunque su cantidad -en condiciones normales- no es relevante según ha afirmado la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)

4. Mentiras y verdades sobre el aluminio: las ventanas de PVC consiguen un
mayor ahorro energético

Es absolutamente falso, una ventana de PVC no es más eficiente energéticamente, a no ser que se compare con una antigua de aluminio, porque ciertamente podemos encontrar ventanas de aluminio con más de 80 años de antigüedad, al estar entre sus cualidades la dureza y la resistencia a la corrosión.

Lo que sí puede ser cierto, es que sea mucho más fácil y barato de instalar una ventana de PVC, puesto que vienen montadas de fábrica y no requieren grandes conocimientos para su instalación. Sin embargo, una ventana de aluminio debe ser montada por profesionales (lo que es una garantía añadida de que no se te “caerá” la ventana pasado un tiempo)

Una ventana de aluminio, durará mucho más años manteniendo intactas sus cualidades, y si hablamos de seguridad… baste preguntarnos por qué hay coches de aluminio y no de PVC.

5. Mentiras y verdades sobre el aluminio: el cuerpo no puede expulsar el aluminio

No es cierto. El cuerpo humano expulsa el aluminio por vía renal sin problemas, a no ser que se consuma en cantidades desproporcionadas, o exista un problema concreto de salud. Por ello suele estar presente en muchos medicamentos, como analgésicos o antiácidos.

Es más, aunque se ingieran ciertas cantidades, téngase en cuenta que la Organización Mundial de la Salud ha establecido que una ingesta de 40 mg por kilo de peso corporal resulta inofensiva.

6. Mentiras y verdades sobre el aluminio: el papel de aluminio y las latas de
aluminio contaminan los alimentos

El aluminio se utiliza precisamente para poder conservar las propiedades de los alimentos, ya que les protege de la acción de la luz, el calor, la oxidación o la humedad. Es importante puntualizar que los envases para este fin, como las latas de bebidas, llevan en su interior una capa protectora que aísla el contenido del alimento con el aluminio, por lo que es inviable una contaminación.

mentiras sobre papel de aluminio

En cuanto al papel de aluminio, u otros artículos utilizados para su conservación, según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, aunque se produjese una migración del metal del recipiente al alimento, la cantidad ingerida sería tan mínima, que resultaría insignificante.

Además, dependería de muchas otras condiciones como la temperatura o el tiempo, o del tipo alimentos (si se trata de alimentos ácidos o muy salados, como escabeches, vinagretas, salsa tomate…)

7. Mentiras y verdades sobre el aluminio: cocinar con papel de aluminio es
nocivo

Es uno de los bulos más creídos, aunque es falso, ya que el papel de aluminio no es tóxico, a no ser que se ingiera. Es más, el papel de aluminio hace una importante labor de protección por ser impermeable a la luz, a la humedad, a los gases, a las bacterias y a los olores.

Advertía del riesgo de cocinar con papel de aluminio, por la migración de aluminio que se produciría durante el proceso de cocción, especialmente en el caso de alimentos ácidos (limón, tomate) o picantes horneados a altas temperaturas.Pero incluso teniendo en cuenta la posible migración, la probabilidad de liberación de partículas es realmente baja, máxime si es un método utilizado de forma eventual.

8. La cara mate del papel de aluminio contamina los alimentos

No es cierto: el papel de aluminio sólo sería tóxico si se ingiriese, y sus dos caras son exactamente iguales, salvo que una es brillante por el proceso de fabricación; ya que se hacen pasar dos láminas de aluminio juntas, por lo que la parte que está en contacto con los rodillos queda más brillante, mientras la interior, aluminio contra aluminio, queda mate.

La única diferencia entre un lado y otro es el brillo. Tienen las mismas propiedades sea para conservar o cocinar.

9. Mentiras y verdades sobre el aluminio: cocinar con ollas o sartenes de
aluminio es nocivo

Las ollas, cazos o bandejas han estado siempre muy presentes en la mayoría de las cocinas, por su capacidad para soportar altas temperaturas y su resistencia a la oxidación, y ello a pesar de que su principal objeción es su escasa anti-adherencia, y hasta hoy, no puede afirmarse que cocinar con estos objetos sea perjudicial para la salud.

10. Mentiras y verdades sobre el aluminio: el aluminio provoca enfermedades como Alzheimer o el autismo

No hay ninguna evidencia científica, en ninguno de los casos.

Que se relacione con el Alzheimer, viene motivado porque en algunas personas fallecidas con esta enfermedad, se encontraron grandes cantidades de aluminio en la parte trasera del cerebro. Al día de hoy, se desconoce si la propia enfermedad provocó esta acumulación.

El segundo caso se cree que puede deberse a las inflamaciones que pueden producirse al vacunarse, puesto que algunas vacunas llevan aluminio como coadyuvante a la reacción de la vacuna. Lo normal es que el aluminio se expulse sin dificultad por la orina, y no existe evidencia alguna de intoxicación.

En definitiva, el aluminio sólo es tóxico para aquellas personas que son alérgicas al aluminio. De hecho, el hidróxido de aluminio está presente en muchos medicamentos como algunos analgésicos, u otros que previenen la acidez estomacal, pero se expulsa sin problemas de nuestro cuerpo.

11. Mentiras y verdades sobre el aluminio: los desodorantes y antitranspirantes con aluminio son perjudiciales

Una de las mentiras que más circulan tiene que ver con el aluminio en los desodorantes, para lo que no dudan en aportar información errónea o inexacta, sin apoyo de evidencia científica alguna.

desodorante antritranspirante aluminio

Ya desde los inicios de la comercialización de este tipo de productos, se afirmaba que “cerraban los poros de la piel impidiendo que las toxinas pudieran eliminarse”, que unido con el uso de perfume, alcohol o aluminio y la zona de aplicación (cercana al pecho), lo ha señalado como causa principal de la aparición de tumores malignos.

Se ha causado una gran alarma, pero como hemos dicho: lo cierto es que no hay evidencias, y en este sentido se han pronunciado tanto el Instituto Nacional del Cáncer como la Organización de Consumidores y Usuarios.

También profesionales como el Dr. Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral, que ha aclarado que habría un contacto mucho más directo con el aluminio en otros artículos o entornos, y que más bien serían otros elementos, como los perfumes, incipientes o conservantes, los que tendrían mayor significación en la mayoría de inflamaciones, irritaciones o alergias de la piel. Por ello, el Dr. Sánchez Viera recomienda la utilización de desodorantes en crema que no suelen llevar alcohol (principal conductor).

Conclusión

La información está al alcance de todos y las redes están repletas de verdades, mitos, falsas afirmaciones, mentiras repetidas o supuestos estudios científicos que divulgamos con la creencia que estamos ayudando a quienes apreciamos; mientras ampliamos el ámbito de la desinformación.

Por ello es importante crear blogs profesionales con contenido de calidad que complemente, refuerce y dote de mayor credibilidad la información que se transmite.

Este artículo ha sacado a la luz once bulos muy difundidos sobre el aluminio, para evidenciar su dudosa rigurosidad y falta de evidencias científicas reales, contrastándolos con fuentes informativas veraces como pudieran ser la Organización Mundial de la Salud, el Instituto Nacional del Cáncer o la Organización de Consumidores y Usuarios entre otras.

Lo cierto es que estamos ante un metal cuyas propiedades y cualidades lo convierten en uno de los metales más preciados, pues a diferencia de otros metales, puede ser reciclado (el 100%) de forma ilimitada, sin perder ninguna de sus propiedades y necesitando sólo el 5% de la energía que se utilizaría para obtener el aluminio primario.

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